ENTRADA RECUPERADA DE UN ANTIGUO BLOG.
LOS SIGUIENTES POEMAS FORMAN PARTE DE UNA RECOPILACIÓN A LA QUE LLAMÉ "MIS MEJORES PENSAMIENTOS", TODOS ELLOS ESCRITOS ENTRE 1991 Y 1996.
ENTRADA RECUPERADA DE UN ANTIGUO BLOG.
LOS SIGUIENTES POEMAS FORMAN PARTE DE UNA RECOPILACIÓN A LA QUE LLAMÉ "MIS MEJORES PENSAMIENTOS", TODOS ELLOS ESCRITOS ENTRE 1991 Y 1996.
No estoy aquí,
existo sólo a medias
y sólo una mitad de mí respira.
la otra mitad ha huido.
Quién sabe hasta qué punto tengo vida.
Sueño despierta
y cuento los segundo, las palabras
y las veces que me duele el corazón.
Por contar, cuento hasta los pasos
que mis pies no se atreven a dar,
los días fugaces
que no aportan nada nuevo a mi existencia,
el vacío...
Cuento las veces que mentí
y las que fui capaz de todo.
Hubiera dado cualquier cosa porque tú
también sintieras este extraño amor
amargo, dulce, fuera de la razón,
de toda lógica.
No soy real,
hoy no, me extingo, muero
y trato de nacer con otro nombre,
con otra identidad y sin recuerdos.
Quiero que mi memoria quede en blanco.
Quiero enterrar mis sueños desterrados
y no buscarte más.
Daría un paso al frente si mis alas
no se hubieran secado.
Si mis ojos aún vieran.
Pensé que si miraba al sol
su luz me envolvería,
mas no fue así,
me hirió dejando ciegas mis pupilas.
No sé si encontraré de nuevo el rumbo.
No estoy aquí,
en esta inmensa tierra
ni en la luna que brilla y me despierta.
Mi mente flota,
vuela al son del viento.
Soy ese pensamiento que te busca
y quiere darte alcance,
mas no llega...
Lorena Bonillo, 2002
Oculto tras los muros del amor
se encuentra tu nombre.
Alguien debió escribirlo, no lo sé,
sólo sé que es imborrable.
Y lo tapo con las manos, lo acaricio,
luego miro hacia otro lado.
Tu nombre me persigue a donde voy
y no sé cómo evitarlo...
Lorena Bonillo, 2010
Nos dormimos,
y yo no desperté a la misma hora
ni tú soñaste en despertar conmigo.
Te fuiste haciendo ajeno, casi extraño.
Un corazón de hielo, impenetrable
y unos ojos que muestran sólo ausencia.
¿Por qué no hablamos de vida, ni de sueños?
Ni tan siguiera de compartir un mundo.
Sólo forzamos los pasos,
levantamos un castillo inalcanzable
y nos fuimos alejando lentamente.
Y aquí seguimos, soportando en las espaldas
los escombros de una vida, los recuerdos
que se han ido haciendo más y más pesados
y nosotros sin saber qué hacer con ellos.
¿Qué hacemos?
Resistimos hasta que un día nos sepulten,
o los soltamos
y empezamos a querernos?
Lorena Bonillo, 2017.
Voy a despertar
porque las horas de luz se desdibujan.
El día se ha perdido, pero todo
lo que me daba miedo ha resurgido.
Me siento ausente
como si todo se precipitase
hacia una dirección que desconozco,
como si sólo fuese un escenario
y yo la luna
en medio de la oscuridad y el frío.
Tengo miedo, porque el sol se dio la vuelta
y se posicionó en el lado opuesto.
Tengo miedo, porque voy a la deriva,
porque aspiro a una certeza que no tengo.
Todo lo incierto se cierne sobre mí
y estoy cansada...
Voy a despertar
porque me niego a aceptar que esto es la vida.
Porque llevo una armadura que me pesa,
que se desploma
y hay pedazos de mí por todas partes.
Qué lejano se divisa el horizonte,
imperceptible, abstracto, indefinido.
Tanto como lo estoy yo en este instante.
Voy a sucumbir, voy a fluir,
voy a frenar la fuerza de esta resistencia
y voy a abrir los ojos para siempre
como si fuesen dos ventanas sin cristales,
sin importar si entra la lluvia en mis pupilas.
Despierto porque ya dormí bastante,
porque ya me cansé de esta ceguera,
del frío en mi interior tan limitante...
Despierto, porque desde hace algún tiempo
en mis sueños ya no vuelo como antes.
Lorena Bonillo 11/9/2024
Hay una extraña calma en el ambiente.
El día ha despuntado.
Sólo un sonido agudo
se escucha allá a lo lejos
y estoy en paz.
No creo en Dios, pero siento esa voz
que me habla desde fuera.
Respiro, y todo lo que viene a acontecer
así debía de ser,
lo estaba presintiendo.
Hay que soltar, saber soltar a tiempo
y dejar que los pesares
se vayan con el viento...
Lorena Bonillo 28/8/24
OBRAS REGISTRADAS EN SAFE CREATIVE.
Tengo decenas de libretas con poemas que escribí hace años. Hoy es el momento de rescatar dos de ellos. Iré compartiendo más.
En este lapso tan fugaz llamado vida
resulta inútil aferrarse a los recuerdos,
a los objetos, a los nombres, a lugares
que inevitablemente cambian con el tiempo.
De nada sirve perpetuar lo imperdurable
pues ni tan sólo el amor llega a ser eterno.
Hasta las luces de esta tarde de verano
se apagarán para dar paso al frío invierno.
Y morirán, como yo muero cada día
cuando te llamo y con mi voz rompo el silencio,
cuando me empeño en retenerte y más te pierdo.
Sé que los años incesantes nos marchitan
mas aún me duermo con la imagen de tus besos
porque la vida, al fin y al cabo, sólo es eso.
Un sueño preso dentro del sabor de un beso.
Lorena Bonillo, Junio 2002
Una vez creí en el amor
y he de admitir que fui feliz durante un tiempo.
Y por creer, creí también en los sueños
y en todas esas cosas
que no pueden durar...
Inventé el sabor,
la textura de un deseo.
Inventé su rostro, sus ojos,
los recuerdos, y pensé en su nombre.
También pensé que amar así me daba miedo
porque un corazón que ama
se desangra lentamente y va muriendo.
Yo creí en el amor, me arrepentí.
Hoy no creo en el amor, y me arrepiento.
Me dolió creer y despertar,
hoy me duele más vivir sin sueños.
Y me dueles tú, la oscuridad,
las palabras rotas que transforman el silencio
en una secuencia de temores, de derrotas,
y en todas aquellas cosas que no tengo.
El amor se fue, jugó y se fue.
Yo jugué también, mas siempre pierdo.
Dime si has sentido alguna vez ese tormento
de querer creer, querer amar y no poder.
Quiero jugar con el placer como hace tiempo
y no luchar contra el color de su recuerdo
que se va desdibujando en mi memoria.
No he de nombrarle nunca más, no debo hacerlo.
Yo creí en la vida, en lo eterno, en lo posible,
en el poder de una mirada. Le creí.
Me dejé mecer,
soñé, jugué, viví
y no quise pensar, sólo sentir.
pero ahora no creo en el amor, y me arrepiento.
No sé si es peor vivir soñando y despertar
o no haber sentido nunca la ilusión de un sueño.
Lorena Bonillo 16/6/2002
Lunes, dos de septiembre, once de la mañana.
Tengo tanto que hacer y sin embargo
no tengo ganas.
Es el calor, las calles, soy yo misma
que estoy que no me encuentro.
Ojalá que cayese una tormenta de repente
y me calase dentro de los huesos.
No busco nada, y busco.
Me faltan tres palabras
para escribir la historia de mi vida.
¿Alguien la leería?
Soy demasiado extraña.
Vivir en mi cabeza es algo así
como ir desempolvando
demonios, mariposas, lunas llenas
y todos los poemas
que escribí en estos años.
Y en verdad soy así
y no tengo remedio.
Siento el abrazo de la soledad,
siempre quiero escapar
y el amor me da miedo.
Tal vez esta es mi duda existencial
o un karma que he de pagar,
pero... ¿Por qué no puedo?
¿Por que cuando algo llega para mí
y debería fluir
siempre me saboteo?
Lunes, dos de septiembre. Nubes en mi cabeza.
Siento que poco a poco va envolviendo
un frío al corazón
y congela mi pecho.
Hoy me empeñé en tapar la luz del sol
en todo su esplendor
con la yema de un dedo
y me di cuenta de que no funciona
porque el sol se abrió paso
y traspasó mi cuerpo.
Hoy necesito hablarle a mi cordura
por si acaso me escucha.
Y espero que no se ande con rodeos
y me dé una respuesta.
¿Qué debo hacer ante esta situación?
¿Esconderme del sol?
¿Provoco una tormenta,
o permanezco inmóvil esperando
a que oscurezca el cielo
y la luna esté llena...?
Lorena Bonillo, 2/9/2024.
TODAS LAS OBRAS EXPUESTAS SON DE MI AUTORÍA Y ESTÁN REGISTRADAS EN SAFE CREATIVE Y OTRAS PLATAFORMAS.
Mi cerebro no me deja en paz,
nunca se calla...
En primera instancia siempre
se muestra inteligente y agradable
pero es hiperactivo e insurrecto.
Me acribilla a preguntas,
desconfía, es inquieto.
Siempre quiere respuestas.
Lo peor es cuando trato de dormir
y se empeña en mantenerme despierta
y tararea canciones que detesto
o recuerda algún momento,
o proyecta los versos de un poema.
Es algo inconformista, y analiza
con una lupa a todo el que se acerca.
Cómo quisiera que fuese más tranquilo,
más obediente, menos desafiante.
No digo tonto, pero conformista,
o al menos, menos terco. Que no viese
en cada cosa un lado negativo,
porque a veces de intuitivo
me frena antes de empezar,
y es un desgaste...
Tal vez por eso es que soy intransigente,
me aburro, y me desencanto fácilmente,
me cuesta ser confiada, no lo soy,
y en general, con los demás no tengo aguante.
¿Sabéis por qué?
Es bien sencillo de entender.
Porque aguantarme a mí misma ¡ya es bastante!
Lorena Bonillo 29/8/24
Domingo por la tarde. Quería estar a solas...
Pero media ciudad se habrá puesto de acuerdo.
¿Por qué no hay un lugar donde escapar?
¿Qué le pasa a la gente con los perros?
¿Acaso esta es su hora obligatoria
del paseo?
¿Por qué todo lo veo tan absurdo?
¿Por qué todo es tan tedio?
Detesto las conversaciones cotidianas,
detesto las costumbres,
hasta las que yo tengo.
Y detesto esta necesidad que tengo siempre
de escapar de mí misma
porque, es obvio, no puedo.
Camino... Y las palomas me huyen,
es evidente, no les intereso.
Deben pensar que soy de otro planeta,
o la bruja enfadada
que se escapó de un cuento.
El camino está lleno de hojas secas
y algunas se deshacen
al rozar con el suelo.
Me he ido mimetizando
con las flores marchitas,
con esas hojas secas...
Y me aparto, me alejo
de todo lo que parezca estar vivo.
Por eso me molestan
los niños y los perros.
¿Qué puedo hacer si todo lo que existe,
todo lo que percibo
me desgasta por dentro?
Cómo apaciguo este dolor constante,
esta furia, el vacío
que se siente tan frio como el hielo...?
Yo sólo pretendía estar a solas, pretendía escribir
y así "recolocarme"
cada emoción en el lugar preciso,
deshacerme del frío. Enjaular los anhelos.
Domingo por la tarde, estoy cansada.
Se apaga el sol y se oscurece el cielo.
Lorena Bonillo 25/8/2024
OBRA REGISTRADA EN SAFE CREATIVE.
Hay días
en los que el peso de la consciencia
se cierne sobre los hombros.
Días en los que es difícil
manejarse uno mismo.
Días en los que el sol, aunque caliente,
no llega a las heridas
y se siente tanto frío...
Por cuántas veces
este agujero en el pecho
se hace más y más grande,
tanto que no hay forma humana
de impedir que me duela.
Sé que todo es volátil,
que el dolor (sus partículas)
flotan y caen de nuevo,
que el viento a veces sopla
y se las lleva.
Pero hay días
en los que nuestros demonios se aparecen
y se ríen de nosotros
de una forma burlesca.
Días en los que el cielo
está cubierto de nubes
y el pavimento
de una espesa niebla...
Lorena Bonillo 16/8/2024
POEMA REGISTRADO EN SAFE CREATIVE. AÑO 2024
Soy una contradicción dentro de otra.
Soy una duda y un interrogante.
Soy alguien que ahora mismo se debate
entre la sensatez y los deseos.
Y es que, en verdad, me causa tanto miedo
no tener el control de mi coherencia
que prefiero negarle su presencia
a esa parte de mí que teje sueños.
¿Qué palabra define a alguien que huye
de dejarse llevar por la pasión
y que encierra en un puño al corazón
y lo guarda en el hueco más oscuro?
Porque, es cierto, cuando uno se acostumbra
a vivir de espaldas, sin mirar la luna,
el negro es el paisaje más seguro.
Yo, que vivo en el frío y en mi misma,
que me encierro y escondo bien la llave,
estoy pensando en él aunque no quiera.
Y admito que él sabría abrir la puerta
de esta mente cerrada, encapsulada.
Él podría convencerme. Qué incoherencia...
Porque yo, que no miro las estrellas,
yo que no cuento pétalos ni flores
podría sucumbir tan fácilmente
que es cierto, me molesta darme cuenta
de que soy más fachada que otra cosa.
Y ahora quiero morderle,
no pensarle, tenerle...
Y quiero que no vuelva, y quiero verle.
Soy una idea, y soy la idea opuesta.
Mi mente se divide en dos pedazos.
He bajado la guardia, es culpa mía
por no haberlo evitado.
Me incomoda saber que las barreras
que levanto pueden venirse abajo.
Que soy débil, que le miro y, sí, soy débil.
Y no quiero afrontarlo, así que escapo...
Lorena Bonillo 13/8/24
"Cómo me gustan sus ojos.
Su mirada es tranquila,
abierta a la luz del día.
Él parece tan amable...
Y en cambio yo, inexpresiva,
mis ojos están cansados
y me muestro tan esquiva..."
Lorena Bonillo 31/7/2024
OBRA REGISTRADA EN SAFE CREATIVE. AÑO 2024.
Me he empezado a mimetizar con el vacío,
con el silencio,
con esta luz tan tenue,
con tu ausencia.
Es admirable cómo nos acostumbramos
a dar la espalda a la luz,
a los deseos, a los anhelos,
a eso que nos mantiene vivos de algún modo
y sucumbimos ante algo mucho más oscuro.
He sentido miedo, lo confieso
pero el miedo me recuerda que estoy viva.
He sentido miedo al darme cuenta
de que en algún momento se abrirán mis manos
y ya te habré soltado para siempre.
Y a partir de ese momento
nuestros nombres se irán emborronando,
cubriéndose del lodo del olvido.
Qué extraña es esta sensación de ser consciente
de no dolerte a ti, ni tú dolerme
y de no sucumbir el uno al otro.
No hay más intentos de reconstruirnos,
de intercambiarnos algunos pedazos.
Todo es tan frío...
Pero algo en mí se empeña en mantenerte
oculto, en el lugar más escondido.
Te guardo como el que guarda una rosa
marchita entre las páginas de un libro.
¿Por qué lo hago...?
Tal vez por no admitir, entre otras cosas,
que ambos nos hemos perdido.
Lorena Bonillo 28/5/2024
de estar llegando tarde a todas partes.
Qué raro resultaba
despertar por la mañana
con el cielo aún a oscuras
y aún así andar con prisas.
Y tú, tan lejos siempre
adelantándote para girar la esquina
con tal de que no te viera.
Un día, uno de tantos
me cansé de ir tras tus pasos con sigilo.
El camino se quedó desierto
y tú te diste cuenta.
Desde ese día ya no giras esa esquina
y presiento que me esperas.
Qué irónico el amor
siempre enjaulando corazones incautos,
parece que aún no sepan
que cuando no lo buscas, te persigue,
y cuando lo persigues, te desprecia...
Lorena Bonillo Nov.2023
Quiero recuperar un viejo poema que escribí en 2009.
Sin duda uno de mis favoritos por lo que significa para mí, pues lo escribí desde la emoción, y no desde la imaginación. En su día lo acompañé de una acuarela y fue registrado (como todas mis obras). Este poema es para alguien que ya se fue, que no está en este plano, a quien siempre recordaré con afecto.
Se llama "TODO ME HABLA DE TI" y merece ser rescatado.
TODO ME HABLA DE TÍ
LAS LUCES, EL OCASO, LA PENUMBRA
EL CIELO GRIS Y DORMIDO.
LAS NUBES QUE DESGARRAN SU TRISTEZA
SOBRE EL PAVIMENTO INERTE,
EL AGUA DE LOS CHARCOS, LAS PISADAS
QUE SE BORRAN SIN DESTINO,
EL VIENTO FRÍO DE UNA TARDE MUERTA
Y LAS PIEDRAS DEL CAMINO...
TE ENCUENTRO EN TODAS PARTES
EN LOS BANCOS DE ALGÚN PARQUE ABANDONADO
DONDE EL OLVIDO ME PREGUNTA POR TU NOMBRE
Y YO CIERRO LOS OJOS, Y TE ENCUENTRO,
Y CUENTO HORAS MARCHITAS, Y SILENCIOS,
ABISMOS DE MIRADAS QUE SE PIERDEN
EN ALGÚN RINCÓN DEL TIEMPO.
HOY NO EXISTE EL PASADO NI EL PRESENTE...
LAS HORAS SE SUSPENDEN, HAY NOSTALGIA
METIÉNDOSE EN MIS PÁRPADOS ABIERTOS,
UN GESTO DE CANSANCIO EN MIS PUPILAS
QUE SABEN LO IMPOSIBLE DE ESTE ENCUENTRO,
TÚ FLOTAS EN EL AIRE, TE RESPIRO
E INTENTO IMAGINAR QUE ME LO CREO.
DESPUÉS... LA DESPEDIDA,
ME DICES QUE LA VIDA ES SÓLO UN SUEÑO.
LORENA BONILLO 1-4-2009
POEMA escrito en 2021 "NO VEO LUZ..." OBRA REGISTRADA EN SAFE CREATIVE
OBRA REGISTRADA EN SAFE CREATIVE. 2024
(o eso pretendo).
Hoy que el ánimo me pesa
y me esfuerzo por no ver la decadencia,
todo el hastío...
Veo las calles, los que sacan a sus perros,
a los que vagan sin rumbo
y a los que viven con prisa.
Todo el desgaste del mundo, de lo simple.
Al menos hoy salió el sol y no hace frío.
Soy una inconformista, y una idiota
que da vueltas y vueltas,
que piensa demasiado,
que percibe el vacío en otros ojos
y lo perdidos que estamos.
¿Por qué todos llevamos tantas cargas?
Más de las que nos caben en las manos.
Por qué todo desprende un rancio aroma
a soledad encubierta,
a sonrisas fingidas,
a querer cerrar tantas heridas
que no cicatrizamos.
Y llenar los vacíos
cada cual como puede.
Todos nos engañamos...
¿Quién no ha llenado su pecho
de aire y amor (o a la inversa)
y ha sentido que la vida
aún esconde algún misterio?
¿Quién no ha mirado hacia el cielo
y ha contado las estrellas
y se ha alimentado de ellas
para volver a empezar?
Vamos llenando esos huecos,
todos esos recovecos
de ilusiones, de promesas
y de "eso" que nunca llega.
Y al día siguiente, otra vez,
despertar anestesiado
sin preguntas, sin respuestas.
Mirando a un lado y al otro
fingiendo no darnos cuenta
del sinsentido que es todo.
Yo sobrevivo,
sobrevivo a esta incoherencia,
me sobrevivo a mí misma,
a mi condición de humana.
Me quejo
cuando me miro al espejo
y he de aceptar estas reglas.
¿Me parezco a mi reflejo?
Ya no soy quien antes era.
Escapo... y no quiero escuchar a esta cabeza,
así que callo...
¿De qué sirve escribir, si no hay certezas?
Si simplemente son suposiciones
o como mucho son mis conclusiones
a fin de cuentas.
La realidad es una percepción
donde vacíos y sueños se conectan...
Lorena Bonillo 4-2-2024